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El proceso de destilación de Coñac LOUIS XIII

En este momento, se dibuja el escenario de todo lo que algún día será LOUIS XIII. Este instante es la clave de décadas de añejamiento y ensamblaje. Si bien la norma es la perfección, las reglas se definen minuciosamente. El punto de partida es un vino un poco ácido, fermentado tranquilamente a través de un período de una a dos semanas, y con poco contenido de alcohol: esta es la base ideal para un coñac superior.

Para evitar la presencia de taninos no deseados en el futuro aguardiente, todas las pepas de la uva se retiran en el prensado.

Y ahora, el siguiente objetivo: producir un litro de aguardiente de 70 % a partir de diez litros de este vino con un contenido de alcohol de 7 a 10 %.

Debido a la fragilidad de las cualidades del vino, la destilación debe empezar lo más rápidamente posible después de la vendimia en noviembre y a más tardar a finales de marzo. Los aguardientes que forman parte de LOUIS XIII siempre son destilados dos veces con las "heces", una mezcla de depósitos de levadura de uva y partículas de la fruta.

A partir de la segunda destilación, se obtiene un fogoso alcohol de 70 grados de alcohol que podría convertirse en LOUIS XIII pasados cien años. Pero solo podría.

Entra en escena el Maestro bodeguero, único capaz de identificar los signos de excelencia de un alcohol tan joven. Y a pesar de los esfuerzos del destilador, la decisión será a menudo negativa.

De las 1 000 muestras presentadas al Maestro bodeguero para su aprobación, solo una docena será elegida para escribir una maravillosa historia.